Lucas 10, 38-11,13
Marta y María
Lucas 10:38–42
38 Mientras iban de camino, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
39 Tenía una hermana llamada María, la cual se sentó a los pies del Señor y escuchaba su enseñanza.
40 Pero Marta estaba muy ocupada con los muchos quehaceres. Entonces se acercó a él y dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado servir sola? Dile, pues, que me ayude».
41 El Señor le respondió:
«Marta, Marta, estás preocupada y afanada por muchas cosas,
42 pero solo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, la cual no le será quitada».
El Padre Nuestro
Lucas 11:1–13
1 Aconteció que Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
«Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos».
2 Él les dijo:
«Cuando oréis, decid:
“Padre,
santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
3 Danos cada día nuestro pan cotidiano,
4 y perdona nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben algo.
Y no nos lleves a la tentación”».
5 Y les dijo:
«¿Quién de vosotros tendrá un amigo y va a él a medianoche y le dice:
“Amigo, préstame tres panes,
6 porque un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle”,
7 y aquel le responde desde dentro:
“No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos en cama. No puedo levantarme para darte nada”?
8 Os digo que, aunque no se levantará para darle algo por ser su amigo, sin embargo, por su insistencia se levantará y le dará todo lo que necesite.
9 Y os digo: pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
10 Porque todo el que pide recibe; el que busca halla; y al que llama se le abrirá.
11 ¿Qué padre de entre vosotros, si su hijo le pide un pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente,
12 o si pide un huevo, le dará un escorpión?
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!»
Introducción
Hola a todos, soy Kiki.
El nombre chino de la segunda fase de nuestro programa es “读经大讲堂”.
El nombre en inglés es “Bible Study”.
Adoptamos un estilo de aprendizaje relajado y agradable para guiarlos hacia una nueva experiencia de aprendizaje.
Cada vez compartiré un resumen personal y un análisis desde la perspectiva de una estudiante. Luego, la hermana Ingrid nos ayudará a profundizar en el estudio y la reflexión.
Espero que este proceso interactivo y lleno de gozo traiga nuevas enseñanzas a todos.
A continuación, comparto mi conversación con la hermana Ingrid sobre el pasaje de hoy.
Hoy es la lección número 30 del Evangelio de Lucas.
¡Todos son bienvenidos a dejar comentarios y participar en la discusión!
2. Mi resumen del estudio 30 de Lucas
Queridos hermanos y hermanas, aquí está mi resumen personal del estudio de hoy.
Este pasaje bíblico nos enseña dos lecciones importantes sobre lo que realmente importa.
Primero, conocemos a dos hermanas, Marta y María. Marta está ocupada y estresada, tratando de ser una buena anfitriona y haciendo todo el trabajo. María, en cambio, elige sentarse a los pies de Jesús y escuchar sus palabras.
Cuando Marta se queja, Jesús le explica con ternura que María ha escogido el mejor camino: estar con él y aprender de él. El trabajo en sí no es malo, pero nuestra relación con Dios debe ocupar el primer lugar. No debemos permitir que las ocupaciones y las preocupaciones nos distraigan de lo que es más importante.
En segundo lugar, Jesús enseña a sus discípulos a orar.
Les da un modelo sencillo —el Padre Nuestro— que se centra en honrar a Dios, confiar en él para las necesidades diarias y pedir perdón y dirección.
Luego Jesús nos anima a orar con confianza y perseverancia. Cuenta un ejemplo claro y casi humorístico: incluso un amigo malhumorado que ya está en la cama terminará ayudando si uno insiste. ¡Cuánto más nos escuchará nuestro Dios amoroso y perfecto!
Jesús compara a Dios con un buen padre, que nunca daría algo dañino a su hijo cuando este pide alimento. Si personas imperfectas saben dar buenos regalos, ¡cuánto más dará Dios el mejor regalo: el Espíritu Santo, a quienes se lo pidan!
En conjunto, estos pasajes nos enseñan a dar prioridad al tiempo con Jesús, a aprender de él y a orar regularmente con sinceridad, confianza y seguridad en el amor de Dios.
Ahora la hermana Ingrid compartirá una reflexión más profunda.
3. Comentario de la hermana Ingrid sobre mi resumen
Hola hermana,
a veces queremos servir tanto al Señor y desarrollar nuestros dones espirituales que olvidamos lo más importante, como ya dijiste: sentarnos a sus pies y escucharlo.
Pero ¿cómo podemos escuchar hoy, cuando Jesús ya no está físicamente presente?
Estamos sellados con el Espíritu Santo, quien nos habla. Cuando dejamos de estar ocupados y constantemente activos, podemos oír su voz suave y apacible.
Podemos leer la Biblia y, junto con el Espíritu Santo, la Palabra de Dios nos es revelada.
Por eso una relación con Dios no es lo mismo que religión.
En la religión, el ministerio viene primero: hay que trabajar lo más posible para agradar a un dios.
En el cristianismo, la relación con Jesús y con el Padre ocupa el primer lugar.
Por eso, antes de comenzar a servir a Jesús, toma tiempo a solas con él, no como una obligación, sino como un privilegio que tienes como hija de Dios.
Los discípulos notaron que Jesús a menudo subía a los montes a orar. Ellos no sabían cómo orar, así que Jesús les dio un modelo sencillo.
Esta oración no fue dada para memorizarla y repetirla mecánicamente, sino para mostrarnos cómo y por qué debemos orar.
La conclusión de Jesús es muy significativa: no promete cosas materiales, sino que dice que Dios Padre dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan.
Algunas personas pueden sentirse decepcionadas porque esperaban respuestas materiales a sus oraciones. Pero recibir el Espíritu Santo es mucho mejor, porque él nos guía a lo largo de la vida y nos ayuda a encontrar lo que realmente necesitamos cada día.
Jesús también recordó a los discípulos en otra ocasión cuán importante es poner primero el reino de Dios.
4. Lista de preguntas (basadas en Lucas – lección 30)
Estas preguntas se basan en el estudio bíblico de hoy.
Esperamos que ayuden especialmente a hermanos y hermanas nuevos en la fe cristiana.
1. ¿Por qué estaba molesta Marta con su hermana María, y qué quería que Jesús hiciera?
Marta estaba molesta porque María no la ayudaba con los quehaceres. Quería que Jesús reprendiera a María y le dijera que la ayudara.
2. ¿Qué estaba haciendo María en lugar de ayudar a Marta?
Estaba sentada con Jesús, escuchando su enseñanza.
3. ¿Cómo respondió Jesús a la queja de Marta?
Dijo que estaba preocupada y afanada por muchas cosas.
4. Según Jesús, ¿cuál es “la única cosa” necesaria?
Escucharlo y pasar tiempo con él; eso fue lo que María eligió.
5. ¿Qué pidieron los discípulos que Jesús les enseñara, y por qué?
Le pidieron que les enseñara a orar, porque Juan había enseñado a sus discípulos a orar.
6. En el Padre Nuestro, ¿qué nos enseña Jesús a pedir?
Primero someternos a la santidad y voluntad de Dios, luego el pan diario, el perdón y la guía en la tentación.
7. ¿Qué enseña Jesús con la historia del amigo a medianoche?
Que podemos orar en cualquier momento y que la oración perseverante abre puertas.
8. ¿Qué promete Jesús si pedimos, buscamos y llamamos?
Recibiremos, encontraremos y la puerta se nos abrirá.
9. ¿Qué muestran los ejemplos del pescado y el huevo?
Que Dios no da cosas dañinas a sus hijos. Si personas imperfectas dan buenos regalos, ¡cuánto más Dios!
10. ¿Cuál es el mejor regalo que da el Padre celestial?
El Espíritu Santo.


